Aunque resulte casi pecaminoso reconocerlo, lo cierto es que quitando a los dos grandes de la Liga, el equipo que probablemente mejor ataca y mejor defiende es el Athletic de Marcelo Bielsa. Y digo que puede resultar pecaminoso porque el entrenador argentino es un entrenador extremadamente metódico que trabaja con ejercicios analíticos todos y cada uno de sus principios del juego y repite de forma sistemática una y otra vez diferentes automatismos ofensivos y defensivos. El campo de entrenamiento está siempre delimitado con cintas, conos y picas y las prácticas analíticas son la base de su trabajo, algo que la mayoría de entrenadores rechazan desde hace temporadas apostando por una evolución del trabajo de campo enfocado hacia la globalidad y la práctica de tareas integradas en las que se fomente siempre la toma de decisiones y la creatividad del jugador y entendiendo, por tanto, cualquier práctica analítica como algo obsoleto. Lo cierto es que los métodos de entrenamiento en fútbol evolucionan, como en cualquier otra disciplina, pero creo que habría que tener en cuenta dos aspectos importantes:

  • En primer lugar, no se deberían ignorar determinadas ideas o prácticas que no solo pueden enriquecer  la nuestra propia sino que pueden ser igual de válidas. Es fácil dejarse llevar por corrientes mayoritarias pero no deberíamos ser totalitarios a la hora de entender el entrenamiento de fútbol o juzgar el trabajo de los demás, sobretodo si desconocemos detalladamente el método y nos contagiamos, a veces por ignorancia o por un nulo ejercicio de reflexión y de comparativa, de lo que nos venden como exclusivo y actual. Hay tantas metodologías como entrenadores. Un entrenador debe tener unas ideas, ser fiel a ellas aun en los momentos difíciles (los inicios del Athletic, por ejemplo, fueron muy complicados a nivel de resultados y el método del argentino muy cuestionado entonces) y no creer que su metodología es la más acertada o actual porque existen otras ideas también razonadas. Son muchos los caminos o formas de trabajar que te pueden llevar a un mismo objetivo y es bueno estar siempre dispuesto a aprender de otras teorías.
  • Y en segundo lugar, deberíamos entender que cuando las cosas se hacen desde el trabajo, la constancia, una profesionalidad casi enfermiza, la reflexión, el estudio minucioso y desde un amplio conocimiento del juego y de su entrenamiento en todas sus facetas (aunque sea contrario a la mayoría por considerarlo anticuado o transgresor) normalmente tienen un razonamiento, unos argumentos tan de peso como cualquier otra metodología y una fase de experimentación contrastada tan respetable como otra cualquiera.

Campo de entrenamiento del Athletic de Bilbao en Lezama

A Marcelo Bielsa se le pueden cuestionar aspectos como a cualquier entrenador, pero es evidente que ha abierto un amplio debate a nivel metodológico en fútbol y ha conseguido que su equipo sea respetado en la Liga española y en Europa por juego y por números. Se podría calificar de muchas formas su trabajo y su trayectoria pero hay una cosa innegable y es la gran personalidad y valentía de un entrenador que cree firmemente en sus ideas y muere con ellas. El entrenador argentino transmite en su trabajo y en la forma de vivir este deporte una pasión que, además de aportarle una gran credibilidad a todo lo que hace,  merece el reconocimiento, la admiración y el respeto del mundo del fútbol.

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