La semana pasada, en la Liga Italiana, se produjo una de esas jugadas que vuelven a sacar a la palestra el uso de nuevas tecnologías que complementen algunas de las decisiones  que toman los árbitros en jugadas puntuales. Muntari, el centrocampista ghanés del AC Milán, remató a la portería de la Juventus y el portero bianconero Buffon desde el suelo sacó el esférico desde dentro de la portería. El gol, en caso de que los árbitros lo hubiesen concedido, hubiera supuesto el 2-0 del Milán que acabó empatando el encuentro tras gol de Matri en las postrimerías del partido.

Aún se me atraganta el hecho de que las nuevas tecnologías formen parte del arbitraje de un partido de fútbol. Quizá porque soy demasiado clásico para las tradiciones y las esencias del fútbol pero creo, por diferentes motivos, que no sería una buena idea. Y más tratándose del deporte más subjetivo de todos con mucha diferencia. Hace unas semanas en El Sadar de Pamplona hubo un gol anulado al FC Barcelona. Después de ver las imágenes en repetidas ocasiones es difícil precisar si Sergi Roberto peina o no peina el balón antes de que llegue a los pies de Alexis que acaba marcando gol. Tras visionar la jugada desde diferentes ángulos y a diversas velocidades es complicado apreciar si llega o no a tocar el esférico. Eran muchos los que opinaban que sí lo hizo, pero muchos otros opinaban que no (incluso árbitros o ex-árbitros tenían diferentes opiniones acerca de la misma jugada). Lo mismo sucedió hace poco más de un año en partido de Copa del Rey entre el Sevilla FC y el Real Madrid en el Sánchez Pizjuán, con un gol fantasma del equipo sevillista que dio la vuelta al mundo, nuevamente con opiniones opuestas sobre la misma jugada por gentes de diferentes estamentos más o menos cualificados. Ya no digamos acciones dentro del área en las que ante una misma jugada el propio cuarteto arbitral puede tener diversidad de criterios. Cuando argumentaba que el fútbol es el deporte más subjetivo del mundo no lo es solo por la cantidad de gente que opina sobre él con diferentes intereses o preferencias y por la dimensión mundial que éste tiene sino porque el reglamento de fútbol y muchas de sus acciones o normas entran en un parámetro subjetivo que forma parte del criterio del árbitro y éstos interpretan la acción ante un mismo reglamento desde perspectivas diferentes. Es decir, el criterio del árbitro es tan amplio para juzgar determinadas acciones que dos árbitros de la misma categoría y de la misma territorial pueden tener opiniones totalmente opuestas sobre si una jugada dentro del área es penalti o no lo es. Algo que paradójicamente forma parte de la idiosincrasia del fútbol y lo hace tan polémico y tan pasional.

Cuando se pide la utilización de las nuevas tecnologías no sé si realmente se tienen en cuenta estos aspectos. No me imagino un partido deteniéndose cada cierto tiempo para que el cuarto árbitro después de visionar la jugada en cuestión por un monitor de televisión decida si es gol o no lo es o si es penalti o no. Luego sería importante dejar claro también que jugadas son merecedoras de ser re-arbitradas y que jugadas no. No me quiero imaginar un encuentro con los entrenadores pidiendo la opinión del cuarto o quinto árbitro cada jugada a balón parado por posible agarrón o agresión a uno de los suyos. ¿Quién decidiría entonces si la jugada es digna de ser valorada por televisión o no? ¿el árbitro?… nuevamente el criterio arbitral. Podría pasar que considerara que una jugada no merece ser visionada y falle en su decisión y en otra que decida valorar, su compañero reafirme su decisión. ¿Sería el cuarto árbitro quien le dijera por el pinganillo que ha sido penalti o ha sido gol legal en un determinado momento y según su propio criterio, el cual puede diferir de la opinión del propio árbitro visionando nuevamente la jugada en el descanso o tras el encuentro?. Además estas tecnologías supongo que tienen un elevado coste, ¿se usarían en todas las categorías estatales? es menos importante un ascenso a 3a división de un club humilde que puede perder un ascenso por una decisión arbitral que un Barça-Madrid del que los que no somos ni de un equipo ni del otro estamos ya hartos de clásicos, pre-clásicos y post-clásicos y su correspondiente carrusel de jugadas polémicas con criterios para todos los gustos.

Creo sinceramente, que si bien en algunas jugadas sí podrían utilizarse las nuevas tecnologías no sería buena opción abrir un nuevo campo en un deporte en el que la diversidad de criterios es amplísima incluso en el propio estamento arbitral. Confío más en profesionalizar a los árbitros y sancionarlos ante errores flagrantes como se hace con jugadores y técnicos. Y a su vez, mantener la esencia del fútbol y respetar sus tradiciones como hacen otras Ligas, además de aprender a entenderlo ya no solo con sus imperfecciones sino en toda su esencia que es esa que nos atrapa de forma patológica y lo hace tan tremendamente pasional. Eso sí, si a Kameni le tiran plátanos en el Calderón o a Guardiola se le cuestiona con cánticos en el Bernabéu su sexualidad aquí no hacen falta avances, no pasa nada… ¡forma parte del show!. Viva España.

Anuncios